lunes, 23 de febrero de 2015

RADO, SE NOS FUE CANEK


Por Jorge Mata



Canek Sánchez Guevara en la sede de Linkgua Ediciones, Barcelona

Fotografía cortesía del autor


Se nos fue siendo aún tan joven. Las noticias sobre la desaparición física de Canek Sánchez Guevara (1974-2015), entristecen mi corazón. Para los medios de difusión era el nieto rebelde del guerrillero argentino Ernesto Guevara de la Serna, más conocido como el Che, pero para los amigos era tan solo Canek. Hermano de correrías, de ideas creativas, de discusiones variopintas sobre música, plástica, filosofía, política o mujeres. Placeres que los amigos bien avenidos disfrutan cuando se reúnen en cardúmenes, conducidos por el vino tinto y otros alcoholes.


 

Canek Sánchez Guevara y Radamés Molina Montes

Fotografía cortesía del autor


Conocí a Canek en la sede de Linkgua Ediciones, entonces instalada en la céntrica calle Muntaner, 45, de Barcelona. Nos presentó Radamés Molina, escritor, editor y fundador de la editorial. En aquellos días trabajábamos desenfrenadamente creando nuevos proyectos editoriales digitales. El inmueble amplio, de estilo modernista, era visitado con frecuencia por intelectuales, escritores, artistas o personajes de la diáspora cubana. Frecuentemente recibíamos con agrado artistas, residentes en la Isla, de paso por la ciudad. Saciaban nuestra curiosidad y nos ponían al tanto de la actualidad cubana. Como era de esperar, el espíritu aventurero de Canek no tardó en manifestarse, apareció un buen día de primavera, entonces vivía en Francia con su mujer e hijo. Se interesó por nuestros trabajos y en seguida se integró al grupo creativo de Linkgua, de esos días de colaboración nacieron algunas publicaciones y nuestra entrañable amistad.










Portada del libro Siglo XX de la colección Netbook
Autores: Radamés Molina Montes, Canek Sánchez Guevara, Marco Hdez y Jorge Mata
Uno de los trabajos grupales de aquellos días.
Diseño de portada Jorge Mata
Imagen  por cortesía de Linkgua Ediciones



Las visitas a Barcelona se hicieron más frecuentes, en confianza Canek  permanecía en una de las habitaciones de la Editorial. Dada nuestra proximidad y sin justificación alguna emprendíamos proyectos conjuntos. Algunos llegaron a buen puerto, otros quedaron en el camino. Las fotografías que hoy comparto con ustedes pertenecen a una de aquellas noches creativas. Canek, cámara en mano, se empeñó en filmar un cortometraje basado en una obra teatral de su autoría. Los papeles protagónicos recayeron en dos actores desastrosos, Radamés y un servidor, no había más voluntarios, ni capital para producción, así que fuimos su material de estudio, entre copas de Rhum Negrita y algunas sustancias prohibidas. Pasamos una noche bajo su mando, observados por su cámara de video, repitiendo parlamentos de un guión esquizofrénico. Del resultado final de aquella sesión poco puedo contar, Canek disfrutaba de los procesos creativos, aunque en ocasiones perdía interés con el mismo entusiasmo de iniciados los proyectos. Simplemente no hablábamos más del tema y todo quedaba ahí, en la experiencia compartida.




Canek Sánchez Guevara y Radamés Molina Montes

Fotografía cortesía del autor




Jorge Mata 
Fotografía Canek Sánchez Guevara



Uno de los días vino a casa a visitarnos, en la sobremesa, después de un copioso almuerzo le pregunté por el significado de su nombre —“Serpiente Negra”—, respondió. —No te preocupes, no soy más venenoso que tú—, añadió, reímos a carcajadas y seguimos conversando sobre proyectos nuevos por hacer, teníamos todo el tiempo del mundo para continuar elaborando ideas, especulábamos entonces. Hoy bajo el dolor por su perdida invoco esos días y soy conciente, nuestro tiempo terminó. Le sorprendió la muerte en un hospital de México, donde intentaban salvar su vida, entró a quirófano con pronóstico reservado y no pudo rebasar la operación de emergencia que salvaría su vida.

Se nos fue Canek, Rado, se nos fue… Y no alcanzó a elegir palabras que puedan rendir tributo a la memoria de nuestro amigo. Sirva este Post para hacer llegar mi más sentido pésame a familiares y seres queridos. Descansa en paz amigo mío, que Olofi te acoja en su seno, espero algún día podamos vernos de nuevo y concluir los inacabados.

Ah!... Y no te preocupes, a la larga o a la corta ¡Venceremos!


Santa Amalia, La Habana

28 de enero de 2015






Portada del libro Diario de Bolivia de Ernesto Che Guevara.

Edición anotada por Canek Sánchez Guevara y  Radamés Molina Montes.

Diseño de portada Jorge Mata. Otra muestra de los trabajos grupales de aquellos días.

Imagen  por cortesía de Linkgua Ediciones





Canek y Radamés

Fotografía cortesía del autor



Canek Sánchez Guevara, Nació en La Habana en 1974, hijo de Hilda Guevara Gadea y de Alberto Sánchez Hernández. Su madre, fallecida en 1995, era la hija mayor de Ernesto Guevara de la Serna, más conocido como el Che, fruto de su matrimonio con la economista peruana Hilda Gadea, en 1955.

Canek es un nombre de pila masculino de origen maya (kan ek' ) cuyo significado es "lucero",  aunque también existen otras fuentes que señalan que esta palabra significa “serpiente negra”.

http://es.wikipedia.org/wiki/Canek_%28nombre%29



Desde Tuyomasyo queremos agradecer a Leyma Hidalgo Valdés, por su ayuda para la elaboración de este Post.

1 comentario:

  1. Qué pena lo de este chico, la vida es tremenda.

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